La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) han identificado conjuntamente diez principios destinados a orientar, mejorar y promover el uso de la inteligencia artificial (IA) a lo largo del ciclo de vida de los medicamentos, con el fin de generar datos probatorios en todas sus etapas, desde las fases iniciales de investigación y los ensayos clínicos hasta la fabricación y la vigilancia de la seguridad.

